Tenía ganas de escribir esta segunda entrada porque Tournay es uno de los juegos que más he exprimido este año y tengo bastante que comentar tras la primera impresión que hice.
En poco más de tres partidas ya conocía las mejores cartas de cada color, buenas combinaciones que podías montar gracias al sistema de robo que tiene implementado el juego.
Por mucho que montes un buen chiringuito y exista sinergia entre tus cartas no puedes olvidar al resto de tus oponentes porque al final de la partida todos los edificios prestigiosos construidos puntúan y es ahí donde se rascan muchos puntos.
Con 4 o 5 partidas encima me empezó a parecer monótono y aburrido, el juego me pedía algo más y fue ahí donde probé las reglas avanzadas y las cartas de la expansión. Esto le añadía más rejugabilidad al juego porque ahora tenemos 36 cartas (18 básica + 18 expansión) de las que elegiría 18 cartas al azar, esto eliminaría la búsqueda monótona que hacía en todas las partidas hasta encontrar lo que me gustaba y junto con la regla avanzada le daba un toque más estratégico porque te permite especializarte aún más desde el inicio del juego.










